Binance ha sufrido el mayor robo de criptomonedas de la historia, con una pérdida superior a los 6.300 millones de dólares, según reveló Richard Teng, cofundador de la plataforma. El ataque, atribuido a la organización norteamericana TraderTraitor, no se ejecutó mediante un solo incidente, sino a través de meses de preparación que incluyeron ingeniería social y el uso de malware. Teng desmintió la versión inicial que señalaba un portátil comprometido como la única vía de entrada, aclarando que el acceso se facilitó mediante entrevistas de trabajo falsas y la instalación de software con funciones ocultas en el equipo de desarrollo de la billetera. El proceso comenzó en junio cuando un desarrollador intentó instalar una herramienta de inteligencia artificial, lo que permitió a los atacantes descubrir su rol. En septiembre, un colega fue invitado a una entrevista de trabajo legítima, donde se le instó a instalar un software que sirvió como puerta de entrada. El 20 de octubre, los atacantes utilizaron herramientas de IA internas de Binance para comprometer más dispositivos, culminando en el robo el 29 de octubre. Aunque el FBI y el régimen norteamericano han señalado a Corea del Norte como responsable, la plataforma ha restituido el 98% de los fondos robados, superando el récord anterior de 1.400 millones de dólares registrado en Bybit en febrero de 2025.
