Binance, la mayor bolsa de criptomonedas del mundo, ha confirmado que hackers de Corea del Norte robaron un récord de 6.300 millones de dólares en activos digitales mediante una campaña de ingeniería social sofisticada que duró meses. Según la empresa, el ataque no fue un incidente aislado, sino una operación coordinada que explotó vulnerabilidades humanas y técnicas para drenar las billeteras de la plataforma. La compañía ha suspendido las retiros de clientes globalmente durante el incidente, una medida que ha generado incertidumbre en la industria, aunque ha reabierto el servicio el domingo tras restablecer la seguridad.
El mecanismo del robo, detallado en un comunicado oficial publicado en la red social X, se basó en técnicas de phishing avanzadas. Los atacantes contactaron a un ingeniero de software que trabaja en el equipo de billeteras de Binance a través de una plataforma legítima de búsqueda de empleo. Tras dos entrevistas con representantes falsificados de una empresa, el ingeniero fue instruido a descargar un archivo que se presentaba como una tarea de programación. Al abrirlo, el sistema desplegó malware con técnicas de ofuscación que evadieron los sistemas de detección de seguridad de la empresa. Según TechCrunch, los investigadores advierten que estos ataques de ingeniería social pueden extenderse durante meses, utilizando perfiles de redes sociales falsificados y la promesa de empleo como señuelo para ganar la confianza de las víctimas.
Una vez comprometido el equipo del ingeniero, los hackers utilizaron su equipo de trabajo para acceder a una herramienta interna de inteligencia artificial que les permitió tomar el control de los portátiles de otros dos ingenieros del equipo de billeteras. Uno de estos ingenieros había descargado previamente una aplicación modificada con malware para robar contraseñas, lo que facilitó el acceso a las credenciales de un tercer ingeniero. Este último tenía acceso a los sistemas capaces de controlar miles de millones de dólares en criptomonedas. Binance ha admitido que sus herramientas de seguridad no detectaron el malware inicial, lo que subraya la necesidad de mejorar la vigilancia proactiva.
La implicación de Corea del Norte ha sido confirmada por agencias de inteligencia de EE. UU., incluyendo la Oficina Federal de Investigación (FBI) y el Servicio Secreto. El FBI ha señalado que el hackeo presenta las características de haber sido orquestado por el régimen norcoreano, una entidad que ha sido acusada históricamente de realizar robos masivos de criptomonedas para financiar su programa de armas nucleares internacionalmente sancionado. Kim Yo Jong, hermana del líder Kim Jong Un, ha negado las acusaciones, calificándolas de un "intentos siniestro" por parte de EE. UU. para dañar la imagen pública de Corea del Norte. Sin embargo, Binance ha confirmado en su comunicado que la información más reciente del FBI indica que la República Popular Democrática de Corea es responsable del incidente.
En respuesta a la crisis, Binance ha establecido un fondo de investigación de seguridad y ha aumentado su inversión en herramientas de inteligencia artificial para detectar amenazas. La empresa también ha colaborado con expertos cibernéticos de terceros para realizar una revisión a gran escala del incidente. Además, ha reservado más del 100% de los fondos necesarios para cubrir la pérdida, y se ha informado que el 98% de los activos tokenizados afectados han sido reemplazados o recuperados. La compañía ha trabajado con fuerzas del orden para rastrear y congelar los activos afectados.
Este incidente no es el primero atribuido a Corea del Norte en el sector cripto. El grupo de ciberatacantes conocido como TraderTraitor (o Lazarus Group) fue culpado previamente de un robo récord de 1.500 millones de dólares de la bolsa Bybit en 2025. La repetición de estas tácticas, que incluyen la posesión de identidades estadounidenses robadas para suplantar a inversores o reclutadores, ha generado una alarma persistente en la industria. Los expertos advierten que la capacidad de los hackers norcoreanos para mantener campañas de espionaje y robo a largo plazo sigue siendo una amenaza significativa para la infraestructura financiera global. La confirmación de Binance sobre la responsabilidad de Corea del Norte marca un punto de inflexión en la transparencia del incidente, aunque la investigación legal y técnica continúa para determinar el alcance exacto de la pérdida y las medidas correctivas implementadas.
