Jeff Bezos, fundador de Amazon, ha presentado una visión optimista sobre el impacto de la inteligencia artificial en el mercado laboral estadounidense, argumentando que la tecnología podría permitir que algunas familias mantengan a sus miembros económicamente con jornadas laborales reducidas a tres días a la semana. Durante una entrevista con Fox News, Bezos explicó que el aumento de la productividad derivado de la IA podría cambiar las necesidades económicas de los hogares, permitiendo que los trabajadores reduzcan sus horas sin perder poder adquisitivo. Sin embargo, el empresario advirtió que la contratación de personal podría convertirse en un desafío si la demanda de trabajo disminuye drásticamente.
Estas declaraciones contrastan con la realidad actual de la empresa, donde Amazon eliminó casi 30.000 puestos corporativos desde finales del año anterior, una decisión que el periodista Bret Baier señaló como un punto de fricción con las predicciones de Bezos. El fundador de Amazon atribuyó esta reducción a circunstancias particulares, recordando que la compañía amplió su plantilla durante la pandemia, y defendió que la IA generará aumentos de productividad a nivel global. No obstante, Bezos no especificó cuándo se materializarán estas mejoras en la jornada laboral. Por el momento, su propuesta se mantiene como una predicción teórica y no como un cambio laboral concreto anunciado por la compañía, dejando incierta la capacidad de la IA para reducir el esfuerzo laboral o si su principal efecto será la producción masiva con menos trabajadores.
