La empresa biotecnológica Bexorg, fundada hace cinco años en New Haven, Connecticut, ha desarrollado BrainEx, un sistema propietario que mantiene cerebros humanos aislados vivos durante 24 horas para probar medicamentos experimentales. La plataforma bombeará sustituto de sangre y otros fluidos a través del órgano, suministrando oxígeno y eliminando residuos, mientras sensores registran cientos de puntos de datos sobre células, proteínas y fisiología. Hasta ahora, Bexorg ha estudiado más de 700 cerebros donados para trasplantes, ofreciendo a investigadores una visión detallada de cómo terapias potenciales podrían funcionar en cerebros con enfermedades neurodegenerativas como Parkinson, Alzheimer o esclerosis lateral amiotrófica. Los resultados preliminares son prometedores: un medicamento que no funcionó en ratones logró efecto en cerebros humanos a una dosis 20 veces menor, ahorrando un año de desarrollo. Biohaven ya inició ensayos clínicos basados en estos datos. La empresa ha invertido 42,5 millones de dólares y planea escalar a 1600 cerebros por año utilizando un brazo robótico. Esta tecnología representa un avance significativo frente a modelos animales, aunque expertos advierten que requiere monitoreo ético continuo.
Bexorg mantiene cerebros humanos aislados vivos por 24 horas para probar fármacos
