La startup de almacenamiento energético Base Power, respaldada por Andreessen Horowitz, comenzó a vender sus baterías domésticas en Illinois, su primera incursión en la red de PJM Interconnection, el mayor operador de red de Estados Unidos por territorio. En Illinois, la empresa ofrece tarifas un 25% inferiores a las de la utility ComEd, con baterías que arrancan en 25 kilovatios-hora. Base opera ya más de 500 megavatios-hora de almacenamiento en Texas, cargando cuando la electricidad es barata y descargando cuando la red lo necesita, mediante un modelo de planta eléctrica virtual.
El aterrizaje en PJM llega en un momento crítico: los precios mayoristas de la electricidad en esa red casi se han duplicado en el último año, en parte por la elevada concentración de centros de datos en el norte de Virginia y la escasez de nueva generación. PJM mantuvo congeladas las solicitudes de nuevas fuentes de generación desde 2022 hasta abril de 2025, mientras la demanda se disparaba. Una de las grandes utilities de la región, AEP, ha amenazado con abandonar el mercado. Históricamente, PJM ha sido lento en adoptar tecnologías como el almacenamiento distribuido, pero Base esquiva esa barrera desplegando capacidad detrás del contador, en hogares donde ya existe una conexión, según explicó su fundador y CEO, Zach Dell.
La expansión se acelera tras una ronda de 1.000 millones de dólares liderada por Addition en octubre, precedida por otra de 200 millones en abril de 2025 con Andreessen Horowitz, Lightspeed y Valor Equity Partners.
