Barclays recorta 5.000 puestos de trabajo por la IA

Fuentes: Barclays cuts 5,000 jobs as AI drives productivity gains, eldiario.esT2

Barclays, uno de los principales bancos del Reino Unido, ha anunciado la recorte de 5.000 puestos de trabajo, una medida que representa aproximadamente el 5% de su plantilla global de 93.000 empleados. Esta decisión, revelada por su directora financiera, Anna Cross, forma parte de un plan más amplio de recorte de costes impulsado por los avances en inteligencia artificial (IA). La directiva explicó que la mayoría de estas acciones, que afectan al 60% de las funciones de soporte, incluyen la reducción de desarrolladores y otros perfiles operativos, ya que la IA está haciendo a los empleados más productivos. El consejero delegado, CS Venkatakrishnan, confirmó que el banco ha realizado inversiones profundas en tecnología y simplificación de procesos, describiendo la IA como el "gremio" que moderniza la infraestructura tecnológica del grupo.

El anuncio llega en un contexto de fuerte presión competitiva y de búsqueda de eficiencia. Según los datos proporcionados por el banco, la recorte de 5.000 empleos se suma a los 1.000 puestos suprimidos desde el inicio de 2026, con la expectativa de eliminar otros 4.000 adicionales antes del cierre del cuarto trimestre. Esta estrategia de optimización ha tenido un impacto directo en la rentabilidad, con el beneficio atribuido del banco aumentando un 17% hasta alcanzar los 5.837 millones de libras (6.887 millones de euros) en los nueve primeros meses del ejercicio, frente al mismo periodo del año anterior. El beneficio antes de impuestos fue de 8.388 millones de libras, un incremento del 15%, mientras que los ingresos totales crecieron un 8% hasta los 23.866 millones de libras.

En paralelo a los recortes, Barclays ha anunciado una recompra de acciones por valor de 500 millones de libras, lo que eleva el total de dinero devuelto a los accionistas desde enero a 2.800 millones de libras a través de recompras y dividendos. Esta estrategia financiera ha sido bien recibida por los inversores, aunque ha generado debate en el sector bancario. La decisión de recortar costes ha sido particularmente intensa en la división de banca minorista en el Reino Unido, donde los ingresos de interés neto aumentaron un 6% hasta los 2.000 millones de libras. Este aumento ha convertido a la entidad en un foco de atención para los activistas que abogan por la implementación de un impuesto a los bancos, argumentando que los bancos están generando beneficios extraordinarios mientras los consumidores enfrentan dificultades económicas.

El contexto político y económico es crucial para entender esta dinámica. El canciller del Reino Unido, John Healey, está a punto de anunciar un aumento en los impuestos a los bancos en su presupuesto del 28 de octubre, una medida diseñada para generar ingresos adicionales para financiar programas de apoyo al coste de la vida. Paul Nowak, secretario general del Trades Union Congress (TUC), ha criticado duramente la situación, señalando que los beneficios récord de los grandes bancos, que han acumulado 200.000 millones de libras en beneficios desde 2021, no son una anomalía. Nowak argumenta que estos beneficios están respaldados por la "miseria hipotecaria" de millones de personas y que es hora de que los bancos contribuyan con una parte más justa de los impuestos, especialmente en un momento en que el gobierno necesita recaudar más recursos para apoyar a los hogares y las empresas.

La situación de Barclays no está aislada. Meses antes, Standard Chartered, otro banco con sede en el Reino Unido, anunció planes para recortar más de 7.000 puestos de trabajo en los próximos cuatro años, con el objetivo de reducir un 15% de sus roles de oficina de apoyo para 2030, impulsado también por la adopción de la IA. Esta tendencia sugiere que la transformación digital y la automatización están redefiniendo el modelo de negocio bancario en el Reino Unido, forzando a las instituciones financieras a reestructurar sus fuerzas de trabajo para mantener la competitividad y la rentabilidad.

En conclusión, Barclays se encuentra en una fase final de una estrategia de mejora del rendimiento que ha implicado recortes significativos de costes y una fuerte inversión en tecnología. La empresa ha logrado mejorar su rentabilidad, pero enfrenta una creciente presión política y social por parte de los sindicatos y el gobierno, que buscan regular los beneficios de los grandes bancos. El próximo presupuesto del Reino Unido será determinante, ya que podría establecer un nuevo marco fiscal para el sector bancario, afectando directamente a la estrategia de recompra de acciones y a la política de costes de Barclays. El mercado observará de cerca cómo el banco equilibra la eficiencia operativa con las exigencias regulatorias y las expectativas de los inversores en un entorno de incertidumbre económica.