Milktooth, estudio independiente fundado por Daisy Fernandez, George Batchelor y Catherine Unger, ultima el lanzamiento de Bad Magpie, un videojuego de corte sandbox cuyo eje narrativo es una urraca herida que desata el caos allá donde va. La imagen central —una formación en V de córvidos con un hueco visible— nació durante los confinamientos de 2020, cuando Fernandez vio en el cielo una figura incompleta que evocaba la conocida como formación «hombre desaparecido», un homenaje aéreo a un piloto caído. Aquel detalle, junto con una idea previa de Unger sobre un pato enamorado de una estrella, acabó dando forma al personaje: una urraca que colecciona objetos brillantes como mecanismo para evadir su miedo al abandono. El equipo, que coincidió en State of Play Games durante el desarrollo de South of the Circle, reconoce que el parecido visual con Untitled Goose Game les obligó a reorientar el proyecto. Lejos de competir con aquel, Bad Magpie apuesta por un tono más amplio, capaz de alternar devastación emocional y slapstick casi de inmediato, en la línea de Pixar. Entre sus referencias figuran Zelda: Breath of the Wild y un sistema reactivo potenciado por el diseño sonoro de Eli Rainsberry. Por ahora no tiene fecha de lanzamiento.
