Veinticinco años después de su lanzamiento y de su sonado fracaso comercial, Audi resucita el A2 como un modelo completamente eléctrico bajo la denominación A2 e-tron. El nuevo urbano eléctrico retoma la filosofía del original —eficiencia extrema y diseño compacto— pero adaptado a la era de la movilidad cero emisiones, con un consumo homologado de apenas 12,8 kWh/100 km en su versión más eficiente y un coeficiente aerodinámico de 0,24 Cx, según datos publicados por Xataka.
El primer Audi A2 llegó al mercado en el año 2000 como una apuesta tecnológica de la marca de los cuatro aros. Construido sobre un chasis de aluminio que lo hacía extremadamente ligero, homologaba un consumo inferior a tres litros cada 100 kilómetros y presumía de un Cx de 0,25. Era, en palabras de Xataka, "un precioso ejemplo de ingeniería alemana", con un espacio interior sorprendente para sus apenas 3,82 metros de longitud. Sin embargo, su precio de salida —unos 21.080 euros de la época, equivalentes a cerca de 40.000 euros actuales— lo condenó al fracaso. Los consumidores prefirieron modelos más grandes por el mismo dinero, sin valorar las ventajas del aluminio ni del bajo consumo. Apenas cinco años duró en el mercado.
El nuevo A2 e-tron crece hasta los 4,32 metros y se ofrece en cuatro versiones con potencias que van desde los 170 CV hasta los 326 CV. La gama de baterías incluye opciones LFP de 52 y 61 kWh y una NCM de 84 kWh, con autonomías homologadas que oscilan entre los 423 km de la versión más básica y los 646 km de la intermedia. El maletero alcanza los 396 litros y el peso varía entre 1.915 y 2.005 kg dependiendo de la configuración. En el interior, monta una doble pantalla curva de 11,9 y 12,8 pulgadas con sistema de infoentretenimiento propio y un completo paquete de asistentes a la conducción que incluye detección de peatones hasta 85 km/h y maniobras de esquiva automáticas entre 30 y 150 km/h.
Los precios de partida oscilan entre los 37.760 euros de la versión de 170 CV y los 56.640 euros de la más potente, situándose en una franja comparable, ajustada a inflación, a la del modelo original. Las entregas comenzarán en diciembre y la fabricación se realizará en Ingolstadt (Alemania), en un contexto especialmente complicado para el Grupo Volkswagen, que atraviesa un agresivo plan de recortes que afecta a cuatro plantas germanas y contempla el despido de unos 50.000 trabajadores.
Uno de los puntos débiles del nuevo A2 e-tron es la potencia de carga. Las versiones con baterías LFP admiten apenas 100 y 105 kW, mientras que la batería NCM de 84 kWh sube hasta 183 kW, cifras que se quedan cortas frente a rivales que ya superan ampliamente los 200 kW, según destaca Xataka.
The Verge, por su parte, subraya que el A2 E-tron se posiciona como el modelo eléctrico más asequible y eficiente de Audi hasta la fecha, una combinación calificada de "rara" en el mercado actual, donde eficiencia y precio suelen ir reñidos. No obstante, el medio estadounidense advierte de que el coche no llegará a Norteamérica en el corto plazo, por lo que su mercado se limitará principalmente a Europa y otras regiones.
La gran incógnita es si Audi logrará esquivar esta vez la losa del precio. Mientras que en 2000 el sobrecoste del aluminio lastró las ventas, en 2026 el desafío es distinto: convencer a un consumidor que ya asume que los eléctricos son más caros que sus equivalentes de combustión. La marca confía en que el argumento del consumo ridículo —tres veces inferior al de muchos rivales— y un diseño que evoca las formas simples del original sean suficientes para evitar un segundo fracaso. Por ahora, las reservas ya están abiertas y la marca tiene previsto iniciar las entregas antes de fin de año, en uno de los momentos más delicados de la historia reciente del grupo.
