Astrónomos aficionados detectan un decágono de nubes en el polo sur de Saturno, confirmado por el Hubble

Fuentes: wired.com, Astrónomos aficionados encontraron algo raro en Saturno. El Hubble acaba de confirmar qué era: un decágono de nubes en su polo sur, heise.de, sciencealert.com

Astrónomos aficionados detectan un decágono de nubes en el polo sur de Saturno, confirmado por el Hubble

Un equipo internacional de investigadores, liderado por el astrofísico español Agustín Sánchez-Lavega de la Universidad del País Vasco, ha confirmado la existencia de una estructura atmosférica con forma de decágono —una figura geométrica de diez lados— en el polo sur de Saturno. El hallazgo, publicado esta semana en la revista Science Advances, fue posible gracias a la colaboración entre astrónomos aficionados y el telescopio espacial Hubble de la NASA, y se produce más de cuatro décadas después del descubrimiento del célebre hexágono del polo norte del planeta.

El descubrimiento comenzó de manera casi casual. En 2023, aficionados a la astronomía que participaban en el programa Planetary Virtual Observatory and Laboratory (PVOL) de la Universidad del País Vasco enviaron imágenes en las que se apreciaba una tenue banda ondulada a lo largo del polo sur de Saturno. Sánchez-Lavega y dos astrónomos aficionados identificaron en esas fotografías lo que parecía ser una estructura geométrica nunca antes documentada en ese hemisferio. Sin embargo, los telescopios terrestres no ofrecían la nitidez suficiente para confirmar el hallazgo. Fue entonces cuando entró en escena el Hubble, que desde su órbita baja terrestre pudo capturar una rotación completa del planeta y obtener las imágenes definitivas.

Las cifras de la nueva estructura son sobrecogedoras. Según el estudio, el decágono mide 167.820 kilómetros de ancho, con diez lados de aproximadamente 16.782 kilómetros cada uno. Se trata de una dimensión colosal si se compara con cualquier fenómeno meteorológico terrestre. A diferencia del hexágono del polo norte, cuyos patrones de oscuridad se han mantenido estables desde que las sondas Voyager lo fotografiaron por primera vez en 1988, la intensidad del decágono sur es mucho más variable, lo que sugiere que podría tratarse de una estructura transitoria en lugar de un rasgo permanente.

El origen de ambas figuras sigue siendo un misterio, aunque los científicos manejan hipótesis similares para explicar su formación. En el caso del hexágono norte, se cree que un chorro atmosférico que fluye hacia el este cerca del polo genera ondas serpenteantes que, atrapadas por la curvatura del flujo, terminan adoptando una forma geométrica regular. El decágono sur, según los investigadores, podría haberse originado por un mecanismo análogo: una onda atmosférica atrapada dentro del potente jet stream que rodea el polo sur del planeta. Tal como explica la NASA, la estructura no sería una simple formación de nubes, sino una onda que se extiende a lo largo de diferentes capas de la atmósfera.

Una de las grandes incógnitas que plantea el hallazgo es por qué esta estructura apareció precisamente ahora. Hasta 2023, el polo sur de Saturno no había podido observarse desde la Tierra debido a la inclinación del eje del planeta, que dejó esa región oculta entre 2012 y ese año. No obstante, los investigadores destacan que el hemisferio sur ya era visible para las sondas espaciales en décadas anteriores sin que se hubiera detectado nada similar. La científica de la NASA Amy Simon plantea la pregunta clave: «¿Por qué se ha formado justamente ahora, cuando nunca antes habíamos visto algo así?». La diferencia con el hexágono norte es notable: mientras aquel ha permanecido estable durante décadas o posiblemente siglos, el decágono sur es reciente y su estabilidad futura aún está por determinar. El equipo investigador pretende seguir observándolo para comprobar si termina consolidándose, modificándose o disipándose.

El fenómeno de los polígonos atmosféricos en Saturno no tiene equivalente en ningún otro cuerpo del Sistema Solar, aunque guarda cierto parecido con los patrones que dibujan los jet streams terrestres. En la Tierra, sin embargo, estas estructuras no alcanzan una estabilidad comparable, principalmente debido a las irregularidades de la superficie continental. En Saturno, un gigante gaseoso sin superficie sólida, las corrientes atmosféricas pueden mantener formas geométricas durante periodos extraordinariamente largos.

El descubrimiento también pone de relieve el papel creciente de la astronomía amateur en la investigación científica profesional. Tal como señalan los autores del estudio, este tipo de colaboración entre aficionados y grandes telescopios espaciales no es habitual, pero en esta ocasión fue determinante. Las primeras pistas llegaron de telescopios domésticos; la confirmación definitiva, del Hubble. Juntos, aficionados y profesionales han sumado un capítulo más a la larga historia de exploraciones del planeta anillado, que comenzó con las observaciones de Galileo Galilei en 1610 y que continúa revelando sorpresas más de cuatro siglos después.

Por ahora, los científicos continúan analizando los datos obtenidos y planean nuevas observaciones para esclarecer si el decágono sur de Saturno se consolidará como un rasgo permanente del planeta o si terminará desvaneciéndose. En cualquiera de los casos, el hallazgo ya ha cambiado la comprensión que se tenía de la meteorología de Saturno y ha demostrado que, incluso en mundos que llevamos siglos observando, aún quedan formas por descubrir.