Cinco astronautas de la NASA y la Agencia Espacial Europea regresaron este viernes a la Estación Espacial Internacional (EEI) tras refugiarse temporalmente en la nave SpaceX Crew Dragon "Freedom" mientras sus colegas rusos intentaban reparar una fuga de aire en el módulo de servicio Zvezda, según confirmaron fuentes oficiales. La operación de reparación fue suspendida por la agencia espacial rusa Roscosmos apenas una hora después de iniciada, lo que llevó a la NASA a autorizar el regreso de la tripulación a la estación.
El episodio se desencadenó cuando Roscosmos detectó un aumento en la tasa de fuga de aire en el túnel de transferencia PrK, que conecta con el módulo ruso Zvezda. Como medida de precaución, la portavoz de la NASA, Bethany Stevens, ordenó a los cinco miembros de la tripulación estadounidense y europea que se trasladaran a la nave Dragon acoplada a la estación, la cual funciona como una especie de bote salvavidas capaz de desacoplarse y regresar a la Tierra en cuestión de minutos. Los astronautas incluso fueron instruidos para ponerse sus trajes espaciales y prepararse para una posible evacuación.
Los cinco tripulantes que se refugiaron en la Dragon fueron Jessica Meir, Jack Hathaway, Sophie Adenot (de la Agencia Espacial Europea) y Andrey Fedyaev, quienes llegaron a la EEI en febrero como parte de la misión de larga duración SpaceX Crew-12, junto con el astronauta de la NASA Chris Williams, llegado en noviembre a bordo de una misión Soyuz. Mientras tanto, los cosmonautas rusos Sergey Kud-Sverchkov, comandante de la estación, y el ingeniero de vuelo Sergei Mikaev permanecieron en la EEI para intentar reparar la fuga, teniendo como vía de escape la nave Soyuz MS-28 también acoplada al complejo orbital.
Según reportó la BBC, la fuga en el segmento ruso no es un problema nuevo. El astronauta canadiense retirado Chris Hadfield, quien fuera comandante de la EEI en 2012, explicó al programa BBC Newshour que la estación ha presentado históricamente una pérdida de presión de aproximadamente medio kilogramo al día. "Cuando tienes un área que filtra un poco más, puedes llegar a un kilogramo al día, tal vez kilo y medio o incluso dos, entonces alcanzamos un umbral en el que, vale, tenemos que hacer algo", señaló Hadfield. El excomandante añadió que vivir a bordo de una nave espacial implica estar "siempre a una respiración de tener que refugiarse en algún lugar si la estación tiene un problema".
Apenas una hora después de la primera orden de refugio, Roscosmos decidió pausar las labores de reparación para evaluar "más mediciones y datos", según publicó la propia Stevens en la red social X. Ante este cambio de planes, la NASA instruyó a la tripulación a concluir los procedimientos de resguardo y retomar las operaciones previstas en la estación. "Esperamos trabajar con Roscosmos en un enfoque colaborativo para abordar las fugas", declaró la portavoz.
El incidente pone de relieve la fragilidad del envejecido complejo orbital. La propia Stevens reconoció el viernes que las grietas en el módulo ruso "siempre han sido una preocupación que la NASA vigila de cerca". De hecho, las filtraciones en el segmento ruso se han agravado desde 2019, y los intentos previos de sellado no han logrado frenar el problema de forma definitiva. En la EEI conviven actualmente diez personas, distribuidas entre las dos tripulaciones mencionadas y un tercer grupo llegado en noviembre.
Este episodio llega en un momento crítico para el futuro de la estación. Bajo el liderazgo de su nuevo administrador, Jared Isaacman, la NASA está impulsando el reemplazo de la EEI por módulos comerciales producidos por el sector privado antes de que finalice esta década, dada la acumulación de problemas técnicos y el desgaste estructural de una infraestructura que lleva más de dos décadas en órbita. La transición hacia estaciones espaciales comerciales将是 uno de los grandes retos de la próxima década, y episodios como el de este viernes subrayan la urgencia de avanzar en esa dirección.
Por el momento, la tripulación ha retomado sus actividades normales a bordo de la EEI, a la espera de que Roscosmos determine los próximos pasos para abordar la fuga en el módulo Zvezda.
