Las acciones de ASML cayeron hasta un 6,5% en Ámsterdam y un 6,3% en Wall Street después de que The Information informara de que una empresa china respaldada por el Estado ha comenzado a fabricar en serie máquinas de litografía de ultravioleta profundo (UVP) de inmersión, un segmento en el que ASML hasta ahora no tenía competencia china. Los medios internacionales aún no han confirmado el nombre de la compañía, aunque varias fuentes la sitúan en Shanghái y la vinculan a Huawei y SiCarrier; podría tratarse de Shanghai Yuliangsheng Technology. El retroceso arrastró a otros proveedores occidentales de equipos para semiconductores: Applied Materials, Lam Research y KLA Corp cedieron entre un 4% y un 7% en la misma sesión.
El golpe llega en un momento delicado para el negocio de ASML en China: sus ventas en el país representaron el 19% de los ingresos en el primer trimestre y bajaron al 14% en el segundo. Aun así, la compañía neerlandesa presentó resultados sólidos, con ventas netas de 9.326 millones de euros en el segundo trimestre (+21% interanual) y un beneficio neto de 2.918 millones (+27%). Su director general, Christophe Fouquet, elevó en julio la previsión de ingresos para 2026 a entre 43.000 y 45.000 millones de euros, apoyada en la demanda de chips para inteligencia artificial. ASML mantiene su dominio en litografía UVE —donde China ni fabrica ni puede comprar sus máquinas más avanzadas— y prevé entregar unos 130 sistemas de inmersión en 2026, frente a las cinco unidades que la empresa china planea producir este año.
