Apple entrena su propio modelo de IA para China con ayuda de Alibaba

Fuentes: Apple trained its own AI model for China with help from Alibaba, xataka.com, heise.de

Apple da un paso estratégico sin precedentes en China: entrenar un modelo de inteligencia artificial propio para el mercado chino con el apoyo de Alibaba. La colaboración, confirmada por tres fuentes anónimas a Reuters, se aleja del enfoque previo de la compañía en el gigante asiático y la coloca en una posición privilegiada como la primera empresa estadounidense autorizada a ofrecer un modelo de IA propietario en territorio chino.

El movimiento responde a un problema de fondo: los modelos que Apple utiliza fuera de China, incluido ChatGPT de OpenAI, no están disponibles en el país asiático debido a las restricciones regulatorias de Pekín. Hasta ahora, la firma de Cupertino había recurrido a integrar modelos locales de terceros, pero esta nueva estrategia marca un giro significativo. Fuentes consultadas por Reuters señalan que Apple entrenó un modelo de lenguaje de gran tamaño específicamente para China, desarrollado en colaboración con Alibaba y entrenado con tecnología de la compañía china, concretamente con Qwen, el modelo insignia de Alibaba.

La asociación es particularmente llamativa por el contexto geopolítico actual. Mientras las tensiones entre Washington y Pekín en torno al desarrollo de inteligencia artificial se han intensificado en los últimos meses, Apple ha optado por tender un puente con uno de los mayores gigantes tecnológicos chinos. Según heise.de, la estrategia replica el modelo que Apple ya emplea en occidente, donde entrenó sus propios sistemas apoyándose en la tecnología Gemini de Google para Siri AI. En China, la compañía no puede recurrir a socios estadounidenses, lo que la obliga a apoyarse en tecnología local, aunque conservando el control sobre el desarrollo.

El modelo chino se integrará en Apple Intelligence, el servicio de IA generativa de la compañía, cuya llegada al mercado asiático se esperaba desde hace meses. El pasado julio, Apple registró oficialmente su servicio de IA generativa on-device ante el regulador chino de ciberseguridad, superando así un obstáculo regulatorio clave para su despliegue. Reuters anticipa que Apple Intelligence podría lanzarse en China "en los próximos meses", tras una actualización del sistema operativo iOS.

La urgencia es palpable. Mientras Apple completa los trámites regulatorios, fabricantes locales como Huawei ya ofrecen asistentes de inteligencia artificial y funciones generativas en sus dispositivos, una ventaja competitiva que está afectando las ventas de los iPhone en el país, según analistas de IDC citados por Xataka. Las cifras respaldan la preocupación: en su último trimestre fiscal, Apple registró un récord de ingresos globales pero una caída en las ventas de iPhone específicamente en China, donde ha cedido terreno frente a competidores locales.

El resultado de esta estrategia será un ecosistema fragmentado por fronteras geopolíticas. Un mismo iPhone ofrecerá experiencias de inteligencia artificial distintas según se utilice en San Francisco, Madrid o Shanghái. Fuera de China, Apple combina sus propios modelos con servicios de terceros como ChatGPT o Claude. En territorio chino, convivirán los modelos propios entrenados con Qwen de Alibaba junto con los de Baidu, otro socio local que Apple mantiene para integrar funcionalidades.

Apple y Alibaba han declinado hacer comentarios sobre los detalles del proyecto. Esta discreción contrasta con la magnitud del acuerdo, que según Reuters convierte a Apple en la primera empresa extranjera con autorización para ofrecer un modelo de IA propietario en China. La noticia llega después de que Apple haya aceptado históricamente cambios de hardware, servicios y políticas para mantenerse en el mayor mercado de smartphones del mundo. China, una vez más, se confirma como la excepción que redefine la arquitectura tecnológica global: un mismo dispositivo, dos estrategias de inteligencia artificial, separadas por las tensiones entre dos superpotencias.

Por ahora, la pelota está en el tejado de los reguladores chinos. Si el modelo recibe la aprobación definitiva en los próximos meses, Apple habrá conseguido algo que ninguna otra tecnológica estadounidense había logrado hasta ahora: entrenar y desplegar su propia inteligencia artificial en China, aunque para ello haya tenido que hacerlo de la mano de un socio local.