Un análisis técnico evalúa la viabilidad de JPEG XL como códec de imagen para la web, concluyendo que, pese a ser una mejora sobre JPEG y más versátil que WebP, presenta desventajas competitivas significativas frente a alternativas modernas. El texto examina por qué el formato fue rechazado por Chrome en 2023 y si la reciente integración de un decodificador en Rust en Firefox y Chrome justifica su adopción. El autor, experto en compresión de video e imagen, argumenta que la ventaja principal de JPEG XL en compresión sin pérdida es marginal (aproximadamente un 11.9% menor que WebP sin pérdida) y de escaso impacto para el consumo web medio, que prioriza la compresión con pérdida eficiente. En el ámbito de la compresión con pérdida, los codificadores de AV1 y AVIF superan a JPEG XL en eficiencia y optimización perceptual. El análisis detalla limitaciones técnicas específicas de JPEG XL, como la ausencia de modos de predicción direccional, la falta de un filtro de desbloqueo adecuado y problemas en la preservación de bordes y colores. Además, señala que las métricas perceptuales actuales muestran un rendimiento inferior de JPEG XL frente a competidores, y que las soluciones propuestas, como el uso de splines, son complejas y no garantizan mejoras. El texto ofrece una perspectiva empírica sobre el estado de la compresión de imágenes en 2026, destacando que JPEG XL no es competitivo en su principal ventaja teórica y que los codificadores existentes no han logrado cerrar la brecha de rendimiento.
