Anthropic ha implementado una nueva función que permite a los usuarios de su asistente Claude compartir sus conversaciones de voz para el entrenamiento de sus modelos de inteligencia artificial. Según informa el diario Bleeping Computer, esta solicitud es voluntaria y aparece automáticamente cuando el usuario interactúa con las funciones de voz de la plataforma. La compañía pide permiso explícito para utilizar estos datos con el objetivo de mejorar la comprensión y la respuesta al habla de sus sistemas.
El proceso incluye un interruptor específico en la configuración que permite al usuario activar o desactivar el uso de estos datos en cualquier momento. Es importante destacar que esta opción es independiente de la función existente para entrenar los modelos con chats de texto y sesiones de programación en Code, lo que significa que los usuarios pueden permitir el uso de su voz sin comprometer sus conversaciones de texto ni sus flujos de trabajo de programación. Por defecto, esta nueva opción de compartir datos de voz está desactivada, por lo que Anthropic no está activando de forma automática la recopilación de estas grabaciones.
El artículo analiza los riesgos de privacidad asociados a compartir voz con una IA. La voz puede actuar como un identificador biométrico, ya que las grabaciones contienen no solo las palabras pronunciadas, sino también características físicas que vinculan a una persona concreta. Además, las conversaciones pueden revelar información privada, como nombres o lugares, y existen riesgos de clonación de voz, que podría facilitar suplantaciones. Aunque Anthropic permite eliminar las conversaciones, los usuarios pueden tener dificultades para determinar con certeza qué información ha sido procesada y durante cuánto tiempo se conserva.
