Anthropic ha detallado cómo funcionará la marca de agua que aplicará a todo el texto generado por sus modelos Claude para cumplir con el Código de Prácticas de la UE sobre contenido generado por IA. La técnica no recurre a caracteres invisibles, como se especuló en un principio, sino a una forma de esteganografía: en cada punto de decisión del modelo, las palabras candidatas se dividen en una "lista verde" y una "lista roja" mediante una clave secreta, y el sistema sesga ligeramente la elección hacia la lista verde. Cuanto más largo es el texto, más alta es la probabilidad de detectar el sesgo estadístico; con pocas palabras, la detección es poco fiable. Solo Anthropic, poseedora de la clave, puede confirmar si un texto fue generado por Claude, y Claude no puede leer las marcas de agua de Gemini ni viceversa.
El columnista John Gruber critica con dureza la medida. Argumenta que Anthropic presentó inicialmente el sistema como "imperceptible" y "sin cambio en el significado, la calidad ni la legibilidad", cuando en realidad altera las decisiones léxicas del modelo. Para Gruber, cada sinónimo tiene matices propios —"He leaped at the chance" no equivale a "He jumped at the opportunity"— y forzar al modelo a favorecer ciertas palabras compromete la precisión del lenguaje. Considera inaceptable que una herramienta sacrifique claridad o coherencia para incrustar señales ocultas sobre su procedencia, y compara la técnica con una moneda sesgada 51-49 que sigue cayendo del lado esperado solo la mitad de las veces.
