Anil Dash: el capital riesgo se ha transformado en un oligopolio que llama «capital cáncer»

Fuentes: VC isn’t VC anymore — understanding the rise of Cancer Capital

Anil Dash, emprendedor con décadas de experiencia como fundador y miembro de consejos de administración en empresas tecnológicas, sostiene que el capital riesgo actual ya no se parece al modelo original y ha mutado en lo que él denomina «capital cáncer» (Cancer Capital). Explica que este segmento, pensado para asumir riesgos altos dentro de una cartera diversificada, ha crecido sin control tras la relajación regulatoria y la concentración de fondos de decenas de miles de millones de dólares en manos de unas pocas firmas. Según Dash, ese 1% de gestoras ya no invierte de forma tradicional: cobra comisiones del 2% anual sobre patrimonios gigantescos que las blindan del riesgo, ha abandonado legalmente la categoría de capital riesgo para operar como multipropósito y compra participaciones o vende inversiones entre sus propios fondos sin que las empresas generen beneficios. El resultado es una estructura que —argumenta— no responde a mercados, reguladores ni votantes, sino que concentra poder y riqueza en unos pocos tycoons. Dash detalla cómo a16z (Andreessen Horowitz) ha canalizado 115,3 millones de dólares al ciclo de midterm de 2026 —más que cualquier otro donante millonario del país, incluido Elon Musk— y representa por sí sola más del 20% de las contribuciones políticas del conjunto de empresas de IA y criptomonedas que rastrea Molly White. El artículo también apunta a la opacidad creciente sobre estos flujos, al desvío de los fondos de pensiones hacia inversiones arriesgadas sin consentimiento explícito de los ahorradores y a la sustitución de los IPO por mecanismos de liquidez privados que benefician a las grandes firmas y perjudican al inversor minorista. Dash concluye que políticos, medios y nuevos fundadores siguen operando con reglas obsoletas, lo que impide comprender por qué la tecnología actual se orienta a objetivos de concentración de poder en lugar de innovación.