El Midea PortaSplit es un aire acondicionado portátil de dos piezas que combina la portabilidad de un sistema convencional con la eficiencia térmica de un aire acondicionado de pared (split). A diferencia de los modelos tradicionales de un solo tubo, este dispositivo utiliza una unidad interior y una unidad exterior conectadas por una manguera flexible que transporta refrigerante y agua de condensación. Esta configuración permite que el intercambio de calor ocurra fuera de la habitación, evitando la reintroducción de aire caliente y mejorando la estabilidad térmica, aunque requiere una instalación manual sin necesidad de instalador profesional ni taladrar la pared.
El aparato ofrece una capacidad de refrigeración de 3,5 kW (12.000 BTU) y una clasificación energética A++, lo que lo sitúa en un rango de rendimiento superior al de los pingüinos de aire. Su precio de 1.299 euros lo posiciona por encima de la media de los portátiles estándar, pero justificado por su capacidad de enfriamiento rápida y su versatilidad, que incluye modos de calefacción, deshumidificación y ventilación. El control se realiza mediante panel físico, mando a distancia o aplicación móvil. Sin embargo, el sistema presenta limitaciones: el kit de sellado de la ventana es poco fiable y la manguera de dos metros restringe la distancia entre la unidad interior y la ventana. Además, el peso de 45,5 kg y el tamaño voluminoso de las unidades requieren una planificación cuidadosa de la instalación. En conclusión, el PortaSplit es una opción sólida para quienes buscan la potencia de un split fijo sin la necesidad de obras, aunque su alto precio y las limitaciones de sellado deben evaluarse antes de la compra.
