AMD ha notificado a sus socios una subida del 10% en el precio de sus procesadores Ryzen y tarjetas gráficas Radeon, una medida impulsada por el incremento de costes de fabricación por parte de TSMC. Esta decisión afecta a todos los nodos de fabricación de semiconductores que la compañía utiliza, desde los 4 nm hasta los 22 nm, incluyendo las generaciones Ryzen 5000, 7000 y 9000. Según las fuentes de la industria, el aumento entrará en vigor a partir del cuarto trimestre de 2026. El impacto económico será proporcional al precio base del producto: un procesador de 300 euros pasará a costar 330 euros, mientras que una tarjeta gráfica de 800 euros subirá a 880 euros. Esta tendencia se suma a la subida general de precios de TSMC, que también impacta en otros componentes basados en semiconductores. Los expertos recomiendan a los consumidores aprovechar las ofertas actuales o esperar al Black Friday, dado que el panorama de precios parece seguir en ascenso.
