Amazon ha presentado ante la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos (FCC) una solicitud para desplegar una nueva constelación de 5.105 satélites destinada a ofrecer conectividad satelital directa a dispositivos móviles a partir de 2028. El proyecto, conocido como Amazon Leo, contempla servicios de voz, mensajería, datos y comunicaciones de emergencia, según informó la compañía en su presentación del pasado sábado.
La nueva red, que casi duplicará el tamaño de la constelación inicial de Kuiper —actualmente compuesta por unos 3.200 satélites—, aprovechará el espectro radioeléctrico de Globalstar, cuya adquisición por parte de Amazon se cerró el pasado mes de abril por alrededor de 11.570 millones de dólares. Esta operación incluyó el contrato que Globalstar mantiene con Apple para proporcionar servicios satelitales de emergencia en los iPhone y otros dispositivos del ecosistema.
De acuerdo con el medio especializado Advanced Television, la solicitud ante la FCC también incluye una petición para utilizar espectro asignado a la red de satélites Iridium fuera de Estados Unidos, un movimiento llamativo dado que Rocket Lab se encuentra en pleno proceso de adquisición de Iridium con planes de expansión propios.
El objetivo declarado por Amazon es que esta constelación complemente los servicios de banda ancha que la empresa ya planea ofrecer mediante la plataforma Leo. Entre los usos previstos figuran la respuesta ante catástrofes naturales y la mensajería de emergencia, además del servicio al consumidor general. La compañía asegura que los satélites procesarán las señales directamente en órbita antes de retransmitirlas, lo que, según la empresa, mejorará el rendimiento del servicio.
La solicitud llega en un momento de intensificación de la competencia en el segmento de conectividad satelital directa a dispositivos. SpaceX, a través de su constelación Starlink, domina actualmente tanto el mercado de internet satelital como el de servicios satelitales para móviles. Según sus documentos de salida a bolsa, SpaceX destinará 20.000 millones de dólares a comprar espectro a EchoStar para construir su propia constelación móvil.
No obstante, persisten dudas sobre la demanda real de estos servicios. El director ejecutivo de T-Mobile, operador que ofrece conectividad satelital a través de los satélites de SpaceX, reconoció en mayo que el interés de los consumidores es todavía muy bajo. "Si observamos nuestros datos de mayo, el uso satelital representa el 0,0002% del uso total de nuestra red. Eso son tres ceros", declaró Srini Gopalan en una conferencia, añadiendo que el uso se concentra principalmente en parques nacionales y zonas remotas. La mayoría de las conexiones satelitales a dispositivos móviles actuales ofrecen ancho de banda limitado, apto solo para mensajes de texto o situaciones de emergencia.
Amazon enfrenta además un desafío logístico importante: no dispone de una flota propia de cohetes. La empresa confiaba en Blue Origin, la compañía espacial fundada por Jeff Bezos, para lanzar sus satélites. Sin embargo, el cohete New Glenn acumula retrasos y permanece inmovilizado desde que una anomalía destruyera su plataforma de lanzamiento en mayo de este año. Amazon se ha visto obligada a solicitar una prórroga del plazo impuesto por su licencia de la FCC para completar el despliegue de su red inicial.
Mientras tanto, la ventaja competitiva de SpaceX es evidente, pero Amazon cuenta con un respaldo financiero considerable. La compañía disponía de 255.000 millones de dólares en activos corrientes a finales de abril, lo que le permite seguir invirtiendo en su red de satélites, mientras que las necesidades de capital de SpaceX, inmersa en su proceso de salida a bolsa, parecen más acuciantes, según destaca la información publicada por TechCrunch.
Hasta la fecha, Amazon ha logrado lanzar algo más de 375 satélites de su constelación Kuiper original, según datos de la propia empresa referidos al pasado 2 de julio. El cronograma para la nueva constelación de 5.105 satélites marca el año 2028 como fecha de inicio del despliegue, aunque todo queda condicionado a la aprobación regulatoría por parte de la FCC.
La solicitud representa el paso más reciente en la estrategia de Amazon para posicionarse como actor relevante en el creciente mercado de las comunicaciones satelitales, un sector que combina conectividad de banda ancha, servicios de emergencia y aplicaciones comerciales en un mismo ecosistema orbital. La colaboración futura con Apple, anunciada por Amazon, podría ampliar el alcance de los servicios satelitales más allá del ecosistema actual de Globalstar.
