Amazon anunció que ya cuenta con 396 satélites en órbita baja tras el último lanzamiento, una cifra que, según Chris Weber, vicepresidente de negocio y producto de Amazon Leo, basta para “ofrecer servicio continuo en latitudes iniciales” y encarrilar el debut comercial del servicio para mediados de 2026. La compañía, sin embargo, advirtió a los primeros usuarios de que modulen sus expectativas.
La comparación con SpaceX es inevitable: Starlink entró en su “beta mejor que nada” en 2020 con cerca de 900 satélites operativos y atendió primero a un grupo reducido en el norte de Estados Unidos y Canadá, donde los usuarios registraban cortes frecuentes, alta sensibilidad a obstáculos, velocidades de entre 50 y 150 Mbps y latencia de 20 a 40 ms. Hoy, con más de 10.000 satélites en funcionamiento y presencia en más de 160 países, la red de Elon Musk ofrece velocidades medias de descarga de 200 Mbps, subidas de 10 a 40 Mbps y una latencia cercana a los 25 ms.
Amazon tardará años en acercarse a esas cifras. La hoja de ruta contempla un total de 3.232 satélites Leo, y el calendario acumula retrasos, en parte por las dificultades de Blue Origin para consolidar el uso regular de su cohete reutilizable New Glenn, propiedad de Jeff Bezos.
