Amazon ha anunciado que dejará de utilizar acuerdos de confidencialidad (NDAs) para sus proyectos de centros de datos, una medida que su CEO, Matt Garman, detalló en un artículo de blog publicado el viernes. Esta decisión se enmarca en una estrategia más amplia de inversión de 1.000 millones de dólares en las comunidades que alojan estos centros durante los próximos cinco años, destinando los fondos a programas de educación comunitaria gratuita, formación de la fuerza laboral y mejoras en la eficiencia energética de escuelas y viviendas.
Garman reconoció que la fuerte oposición pública a los centros de datos está frenando el despliegue de la inteligencia artificial, citando más de 100 moratorias en consideración a nivel nacional. La transparencia ha sido un punto de fricción clave, ya que las NDAs impiden a los funcionarios locales compartir información pública sobre el uso de energía y agua, así como la identidad de las empresas contratistas. Recientemente, legisladores de varios estados, incluido el de Pennsylvania y Massachusetts, han emitido órdenes ejecutivas para restringir estas prácticas, y el Congreso de EE. UU. ha presentado el 'No Secrets for Data Centers Act'.
Amazon ha sido protagonista de controversias previas, como la revelación de su presencia en un centro de datos en Tucson, Arizona, tras una solicitud de registros públicos. Aunque la empresa no respondió a las consultas de WIRED sobre si las NDAs se extienden a sus contratistas, Garman atribuyó la desinformación sobre el impacto ambiental de los centros de datos a una campaña de desinformación internacional, aunque expertos señalan que la narrativa de que China esté sembrando el descontento es exagerada y carece de evidencia sólida.
