La familia de modelos abiertos Qwen, lanzada por Alibaba en 2023, se ha consolidado como la más descargada del mundo, con cerca de un millón de descargas diarias en Hugging Face a enero de 2026. Sin embargo, ese liderazgo no se traduce en ingresos: la compañía facturó 1.300 millones de dólares por IA en el primer trimestre de 2026, apenas un 4% del total, mientras contempla invertir 55.000 millones de dólares en infraestructura hasta finales de 2027. La presión bursátil es notoria, con una caída del 37% en Hong Kong este año por la preocupación inversora sobre la rentabilidad.
Las tensiones internas han aflorado tras la dimisión en marzo del ingeniero jefe Lin Junyang y de varios desarrolladores clave, en discrepancias sobre cómo rentabilizar el modelo. En respuesta, Alibaba lanzó en abril tres modelos propietarios en pocos días y fichó a un exintegrante de Google DeepMind. En el frente externo, el Pentágono incluyó a la empresa en una lista negra por presunto apoyo al ejército chino, algo que Alibaba niega, y Anthropic acusó a la compañía de extraer ilícitamente las capacidades de Claude mediante 24.000 cuentas fraudulentas. Analistas del sector coinciden en que ninguna empresa de IA tiene hoy un modelo de negocio sostenible.
