El Gobierno federal alemán recortará de forma progresiva las ayudas públicas a las bombas de calor y otras calefacciones respetuosas con el clima, con el objetivo de ahorrar alrededor de 2.100 millones de euros hasta 2030, según un borrador para la comisión de presupuestos al que ha tenido acceso la agencia dpa. Hasta ahora, el Estado cubría hasta el 70 % de los costes, con un máximo de 21.000 euros por instalación.
El nuevo esquema reduce la ayuda máxima para los hogares con ingresos anuales a partir de 30.000 euros a 19.600 euros ya en 2026, y la rebaja hasta 13.200 euros en 2030. Para quienes ganan más de 40.000 euros al año, el techo actual de 16.500 euros también disminuirá. En cambio, las familias con ingresos inferiores a 30.000 euros verán aumentada la subvención hasta 22.400 euros desde este mismo año, y se elevará en 10.000 euros el umbral de ingresos para hogares con al menos un hijo, lo que equivale a un bono por hijo.
El Ministerio de Finanzas justificó los recortes por la tensa situación presupuestaria. En 2027, 2.700 millones de euros procedentes de los ingresos por el comercio de emisiones, que hasta ahora nutrían el Fondo Climático y de Transformación (KTF), se desviarán al presupuesto general. Las ayudas ya concedidas no se verán afectadas. La reducción de las subvenciones podría, a su vez, abaratar el precio de las bombas de calor en Alemania, donde actualmente es muy superior al de otros países europeos.
