Un nuevo artículo de Jørgen Melau advierte sobre los peligros ocultos al entrar en agua fría, un riesgo que a menudo se subestima. Contrario a la creencia popular de que el peligro principal es la hipotermia, el verdadero riesgo reside en los primeros 60 segundos, conocidos como la 'respuesta de choque'. Este reflejo involuntario provoca un jadeo, hiperventilación, aumento del ritmo cardíaco y la presión arterial, pudiendo incluso llevar al paro cardíaco, especialmente si se combina con la 'respuesta de buceo' (disminución del ritmo cardíaco y constricción de vasos sanguíneos). El autor, con experiencia en la carrera Norseman, explica que la combinación de estos reflejos puede causar un 'conflicto autónomo', donde el corazón recibe señales contradictorias, lo que puede resultar fatal. La prevención incluye evitar saltos, mojar la cara y el cuello gradualmente, sumergirse en agua fría de forma habitual para reducir la respuesta de choque, usar trajes de neopreno y nunca nadar solo. La práctica de rociar a los participantes con agua fría antes de la carrera Norseman es una medida preventiva para mitigar el impacto de la respuesta de choque, reduciendo el pánico y preparando al cuerpo para la exposición al agua fría.
