La Agencia Danesa de Protección del Medio Ambiente ha confirmado que los pellets de plástico encontrados a lo largo de la costa occidental de Dinamarca en septiembre y octubre provienen del vertido de un millón de microplásticos en el río Tyne, en el noreste de Inglaterra, ocurrido en agosto. Las pruebas de microplásticos realizadas por la agencia, junto con la Universidad de Aarhus, indican que los pellets daneses poseen las mismas características físicas y químicas que los vertidos en Inglaterra. Además, la ausencia de otros vertidos registrados en la zona que puedan explicar su presencia refuerza esta hipótesis.
La detección inicial se atribuye a Signe Simonsen, de la startup Race for Oceans Technology, quien observó grandes cantidades de pellets blancos en la isla de Mandø el 26 de septiembre. Simonsen, cuya empresa utiliza drones para detectar microplásticos, recolectó muestras en 10 puntos a lo largo de la costa danesa y en Sylt, Alemania, antes de enviarlas a la agencia. El hallazgo ha generado preocupación por el impacto en el Wadden Sea, considerado un ecosistema prístino. Mientras tanto, en el noreste de Inglaterra, se estima que el 28% de los pellets vertidos ha sido recuperado hasta la fecha, con restos visibles en Teesside y Durham. La llegada de estos residuos a la costa danesa es consistente con los patrones de circulación actual en el Mar del Norte.
