Afganistán: Antigua técnica conserva frutas sin refrigeración

Fuentes: Kangina - Wikipedia

La técnica de Kangina es un método ancestral afgano para la conservación de frutas, principalmente uvas, que demuestra una ingeniosa solución a la falta de refrigeración. Originaria de las zonas rurales y del norte de Afganistán, donde el acceso a alimentos frescos durante el invierno es limitado, Kangina permite a las comunidades preservar uvas durante meses, incluso para su comercialización.

El proceso implica la creación de recipientes herméticos hechos de una mezcla de barro y paja. Estos recipientes, formados por dos piezas en forma de cuenco, se secan al sol antes de ser llenados con uvas de variedades de piel gruesa como Taifi o Kishmishi, que son más resistentes a la conservación. Una vez llenos, se sellan con más barro, creando un ambiente controlado dentro del recipiente. Esta técnica, que se puede considerar una forma de almacenamiento pasivo en atmósfera controlada, funciona gracias a la permeabilidad del barro. Aunque el barro es impermeable a la mayoría de los elementos, permite un lento intercambio de gases. El oxígeno entra gradualmente, manteniendo a las uvas “vivas” y ralentizando su metabolismo, mientras que el dióxido de carbono se acumula, inhibiendo el crecimiento de hongos. Además, el barro absorbe la humedad, previniendo la descomposición bacteriana y fúngica.

La práctica tiene raíces históricas que se remontan al siglo XII, como se documenta en los escritos del agrónomo andalusí Ibn al-'Awwam, quien describió técnicas similares en la Península Ibérica. Kangina es una alternativa económica y ecológica a los métodos de conservación modernos, y un estudio reciente la ha comparado favorablemente con cajas de poliestireno expandido en términos de efectividad.

Sin embargo, los recipientes de Kangina tienen sus limitaciones. Son pesados, difíciles de manejar y pueden absorber humedad, lo que puede afectar la calidad de la fruta. A pesar de estas desventajas, la Kangina representa un ejemplo fascinante de cómo las comunidades locales han desarrollado soluciones innovadoras para la conservación de alimentos utilizando recursos disponibles y conocimientos tradicionales.