Un acuerdo firmado por Estados Unidos, Dinamarca y Groenlandia, publicado el martes, establece un marco de cooperación militar que amplía significativamente la influencia norteamericana en el Ártico. El documento, que reconoce la soberanía de Dinamarca y el derecho a la libre determinación de Groenlandia, permite a Washington modernizar y expandir sus instalaciones militares, incluyendo la base espacial Pituffik y nuevas zonas de defensa en Narsarsuaq y Mestersvig. Además, otorga a las fuerzas armadas estadounidenses el derecho de libre acceso, circulación y sobrevuelo por todo el territorio groenlandés, incluidas las aguas territoriales, para garantizar la seguridad del área del Tratado del Atlántico Norte. El acuerdo también fomenta una mayor participación de la OTAN en la planificación y ejercicios militares en la región. Aunque el texto enfatiza el respeto por los derechos económicos y culturales del pueblo groenlandés, como la caza y la pesca, y compromete a adjudicar contratos a proveedores locales, la medida consolida la presencia estratégica de EE. UU. en el Ártico, respondiendo a los cambios en la seguridad de la zona y reforzando las alianzas de defensa con sus socios de la OTAN.
