Las acciones de SpaceX, propiedad de Elon Musk, cayeron más de un 7% en la apertura de la sesión bursátil el jueves, sumándose a una caída generalizada en los mercados tecnológicos y de inteligencia artificial (IA) que ha afectado a todo el sector. Esta reacción negativa se produce un día después de que los demócratas obtuvieran una victoria abrumadora en las elecciones intermedias de EE. UU., especialmente en estados clave para la infraestructura de centros de datos, como Texas. Según reportes de la BBC, las pérdidas en las acciones de SpaceX arrastraron al índice Nasdaq Composite, que cayó más de un 5% en las primeras transacciones, mientras que Tesla también sufrió una caída superior al 9%.
El desarrollo de los hechos revela que el mercado ha reaccionado a la posible escrutinio más estricto de la construcción de centros de datos y la industria de la IA, impulsado por la victoria demócrata en Texas. La gobernadora electa de Texas, Gina Hinojosa, ha sido una figura central en esta tensión, prometiendo un moratorio sobre la construcción de nuevos centros de datos. Esta postura ha generado un temor entre los inversores de que la expansión de la infraestructura de IA se desacelere, lo que ha provocado una corrección en las acciones de los fabricantes de chips. Por ejemplo, AMD ha caído casi un 17% en los últimos cinco días, Micron más de un 20%, Intel más de un 18% y Nvidia más de un 10%. Además, el índice de semiconductores de Filadelfia ha descendido más de un 13%.
El análisis de la situación muestra una contradicción interesante: por un lado, los demócratas han ganado control sobre el Congreso, lo que podría significar una regulación más estricta de la IA; por otro, algunos líderes tecnológicos han admitido que la industria ha sido sorprendida por la reacción negativa. Greg Brockman, presidente de OpenAI, declaró en la conferencia WSJ Tech en Napa, California, que la industria no puede simplemente "tuitear" que la infraestructura es buena, sino que necesita estar presente en las comunidades locales para gestionar las expectativas. Dina Powell McCormick, presidenta de Meta, coincidió en que la industria debe "doblar y triplicar" sus esfuerzos para contar la historia de los beneficios de la IA. Sin embargo, la presión de venta fue tan intensa que se extendió a otros sectores. El Nasdaq Composite descendió un 5,4%, entrando en territorio de corrección, y el S&P 500 cayó un 4%, su peor día desde abril de 2025. El Dow Jones Industrial Average perdió 1.711 puntos, borrando todo su avance del miércoles.
La venta masiva en el sector tecnológico ha aliviado la presión sobre la Reserva Federal para subir los tipos de interés en su última reunión anual el 9 de diciembre. Según el CME FedWatch, las probabilidades de que la Fed suba los tipos de interés un punto porcentual han bajado al 70,1%, desde el 82,7% del miércoles. Keith Lerner, jefe de inversión de Truist Wealth, señaló que la venta en tecnología está alimentando a los mercados más amplios, comparando la situación con una "manguera de goma cada vez más estirada". Tim Holland, de Orion, advirtió que los inversores están alejándose hasta obtener una mejor comprensión de las implicaciones de los midterm sobre el ciclo de capital de gasto (capex) en IA, que ha sido el mayor viento de cola económico de los últimos tres años.
En conclusión, el mercado está en un punto de inflexión. La victoria demócrata ha reconfigurado el panorama regulatorio y político, generando incertidumbre sobre el futuro de la infraestructura de IA. Mientras los líderes de la industria buscan mejorar su comunicación comunitaria, los inversores continúan evaluando si la IA se encuentra en una burbuja que necesita una corrección. El estado actual es de volatilidad extrema, con la presión de venta en el sector tecnológico dominando la narrativa bursátil y forzando una reevaluación de las expectativas económicas a largo plazo.
