El abogado de Lanier lideró el primer juicio por adicción a las redes sociales, resultando en una sentencia contra Meta y Google en marzo. El demandante recibió 6 millones de dólares en daños, una victoria simbólica frente a los márgenes de beneficio de las tecnológicas. Lanier afirmó que la presión judicial es clave para forzar cambios estructurales, citando el caso de agosto donde los fiscales generales de varios estados acusaron a Meta de no proteger a los usuarios jóvenes. Meta acordó un acuerdo de hasta 16.700 millones de dólares para 51 estados y territorios, además de implementar límites de uso para adolescentes. Aunque estas empresas pueden absorber estos costes, Lanier destaca que la presión pública y la demanda de responsabilidad son esenciales para cambiar la cultura corporativa. Durante la WIRED World Fair, el abogado insistió en que la transparencia sobre las prácticas de estas compañías es vital para generar el cambio social necesario.
