Un equipo internacional de astrónomos ha confirmado que el asteroide 44 Nysa, descubierto en 1857 por Hermann Goldschmidt, posee tres lóbulos en lugar de los dos que se le atribuían, convirtiéndose en el primer asteroide tricéfalo identificado en el sistema solar. La estructura fue revelada tras observaciones realizadas con los telescopios terrestres Large Binocular Telescope (LBT) y Very Large Telescope (VLT), equipados con instrumentos de alto contraste —SHARK-VIS, SPHERE y el polarímetro ZIMPOL— y sistemas de óptica adaptativa que compensan la turbulencia atmosférica. El asteroide mide 75 kilómetros en su punto más ancho y presenta dos valles que corresponden a los "cuellos" entre sus tres cabezas. Su superficie, muy brillante y rica en el silicato enstatita, lo clasifica como un asteroide tipo E, formado probablemente en las regiones internas del sistema solar. Además, los investigadores confirmaron la existencia de un satélite de un kilómetro de ancho que orbita a 170 kilómetros del cuerpo principal, observado en dos ocasiones independientes. Los científicos barajan dos hipótesis sobre su formación: la fusión de tres cuerpos originales o la colisión con otro asteroide que lo deformó. Los asteroides tipo E son relevantes porque podrían contener pistas sobre los bloques que dieron origen a los planetas interiores, incluida la Tierra.
