En un ayuntamiento de empresa recogido por Reuters, Mark Zuckerberg, consejero delegado de Meta, admitió que la apuesta por reorganizar la compañía en torno a agentes de inteligencia artificial no ha producido los frutos esperados. El directivo señaló que el desarrollo de sistemas agentic en los últimos cuatro meses "no se ha acelerado en la forma prevista" y que las decisiones tomadas tras las conversaciones con sus principales ejecutivos en enero y febrero, cuando los responsables temían que Meta no avanzara con la rapidez necesaria, no se materializaron. En aquel momento, recordó, la dirección confiaba en herramientas como Claude Code, de la startup Anthropic.
El texto original, firmado por Eshe Nelson, contextualiza estos recortes en una serie de decisiones estratégicas de Meta que califica de "gestión por vibraciones": desde la apuesta fallida por el metaverso durante la pandemia, que el autor considera un error de gran magnitud, hasta el retraso en reaccionar al auge de la IA generativa en 2023. A principios de 2026, tras observar el éxito de la programación agentic, Zuckerberg colocó al jefe de la división de IA, Alexandr Wang, al frente de buena parte de la ingeniería, despidió a miles de empleados, encomendó la moderación de contenido a sistemas automatizados e implantó software que registra la actividad de los trabajadores para entrenar agentes. La columna sostiene que la IA nunca tuvo capacidad para reemplazar de forma inmediata a tal volumen de plantilla, por lo que la hipótesis de partida era errónea, no simplemente tardía.
