Un ensayo publicado en el blog smolnero reflexiona sobre el paper 'HipKittens: Fast and Furious AMD Kernels' (arXiv:2511.08083) y lo conecta con la filosofía zen de 'Mente zen, mente de principiante' de Shunryu Suzuki. El texto parte de una idea técnica: un kernel de GPU es una función especializada que se lanza miles de veces en paralelo, y cuya ejecución depende de hilos, wavefronts, bloques de hilos, tiles, registros y memoria. Sobre hardware AMD, los hilos se agrupan en waves de 64 elementos, que se reparten en unidades SIMD dentro de los bloques de hilos. El autor subraya que la abstracción 'tile-based' no viaja intacta entre arquitecturas: al pasar de NVIDIA a AMD, los algoritmos deben rediseñarse.
El corazón del paper es un planificador ping-pong de ocho waves que solapa cómputo y movimiento de datos: dentro de cada bloque, dos waves comparten cada unidad SIMD, uno calcula matrices mientras el otro precarga datos, y van alternando roles. El ensayo traslada esa alternancia a la metáfora zen de la 'postura': cada wave cumple una función concreta y temporal, pero ninguna explica por sí sola la actividad total. Esa dependencia mutua recuerda la tensión entre independencia y dependencia que governa la programación paralela, y que el autor extrapola a la experiencia humana: las personas cargan patrones, miedos y predisposiciones adquiridas bajo condiciones que quizá ya no están presentes, y la invitación es reconocer qué instrucciones heredadas siguen ejecutándose para poder cambiarlas cuando el contexto lo permita.
