Zaragoza ha salido a la calle para protestar contra la construcción de centros de datos, una manifestación que ha reunido entre 2.000 y 5.000 personas el Día Europeo contra estos infraestructuras. Los manifestantes, organizados por colectivos como 'No es sequía, es saqueo', denuncian que estos proyectos no generan empleo real ni pagan impuestos, sino que consumen recursos hídricos y eléctricos de forma desproporcionada. La ingeniera industrial Cristina García, participante de la protesta, afirmó que estas instalaciones se quedan con todos los recursos locales sin devolver beneficios a la comunidad.
El conflicto se enmarca en la expansión de la inteligencia artificial, cuya demanda energética se duplicará para 2030, alcanzando los 945 TWh según la Agencia Internacional de la Energía. En Aragón, si se activan todos los proyectos previstos, el consumo eléctrico se quintuplicaría, pasando de 10.000 a más de 55.000 GWh anuales. Pedro Santisteve, antiguo alcalde de Zaragoza, señala que los Proyectos de Interés General de Aragón facilitan exenciones fiscales y expropiaciones para grandes empresas. Por su parte, Pedro Arrojo, catedrático emérito de la Universidad de Zaragoza, aboga por la transparencia y la regulación del sector para gestionar el impacto hídrico y energético, especialmente en un contexto de sequías cada vez más intensas.
