Yangs Technology, fabricante chino de robótica de última milla con sede en Chengdu, ha iniciado un despliegue a gran escala de sus robots de reparto autónomos en el continente europeo. Esta expansión se enmarca en la estrategia industrial de China, que prioriza la robótica en su 15º Plan Quinquenal y domina la fabricación global, instalando más de la mitad de los robots industriales del mundo y produciendo el 90% de los humanoides. El robot en cuestión opera con nivel 4 de automatización (SAE), cuenta con 60 litros de capacidad, soporta 20 kg de carga útil y utiliza una combinación de sensores ultrasonidos, cámaras y LiDAR. Su diseño permite el cambio rápido de baterías, extendiendo las 12 horas de autonomía base para minimizar tiempos muertos. Este movimiento responde a la proyección de crecimiento del 20% anual en el mercado de reparto de última milla, que alcanzará los 8.000 millones de dólares en 2030. A diferencia de los drones o furgonetas autónomas, estos robots operan en aceras y centros comerciales con baja fricción regulatoria. Sin embargo, la adopción en Europa se ve limitada por la falta de una homologación unificada, lo que obliga a los fabricantes a avanzar mediante acuerdos locales con plataformas específicas, similar a la estrategia de Starship. Aunque el vídeo de China Daily sobre el despliegue no especifica países, las imágenes sugieren grabaciones en Moscú con rotulación de Yandex, evidenciando la complejidad regulatoria del continente.
