Xona Space Systems, una startup fundada en 2019, prepara el lanzamiento de seis satélites diseñados por la empresa para este mes, marcando el inicio de su constelación comercial de navegación de precisión. Este movimiento posiciona a la compañía como un competidor directo de los sistemas de señalización gratuitos proporcionados por gobiernos como EE. UU., Europa, China y Rusia, que sufren de limitaciones de precisión y vulnerabilidad ante interferencias.
La constelación, denominada Pulsar, ofrecerá una precisión de centímetros en la geolocalización, superando los metros de GPS, y su señal será lo suficientemente fuerte para ser detectada en entornos urbanos y edificios. La arquitectura técnica de Xona permite a los satélites mantener el tiempo sin relojes atómicos costosos, aprovechando su proximidad a la Tierra y la comunicación con fuentes de verdad terrestres. Además, los receptores GPS existentes podrán recibir estas señales con una modificación de software mínima, facilitando la adopción inmediata y el cumplimiento regulatorio.
El CEO de Xona, Brian Manning, destaca que el mercado no es el servicio gratuito, sino el hardware, donde existen miles de millones de dispositivos que buscan mejor rendimiento. La empresa ha recaudado más de 300 millones de dólares, incluyendo 20 millones de la Space Force de EE. UU., y planea ofrecer cobertura completa en EE. UU., Europa, Japón y Corea del Sur para 2028. El objetivo final es soportar la autonomía en vehículos autónomos y mejorar la seguridad de la aviación civil, ofreciendo una alternativa robusta a los monopolios espaciales gubernamentales.
