Xiaomi y OPPO han entrado en el capital de Guangdong MicroPowerChip, un fabricante chino de chips de gestión de energía (PMIC) fundado en 2021, según publicó el medio especializado EE Times. La operación busca garantizar el suministro de estos semiconductores, clave para la autonomía de los teléfonos, en un contexto de creciente presión sobre la industria de chips de memoria.
El PMIC es el circuito que regula la carga de la batería, monitoriza el consumo y coordina con el sistema para ahorrar energía. Aunque la tendencia del silicio-carbono está permitiendo baterías de mayor densidad, los fabricantes consideran que la eficiencia en la gestión de la energía es el siguiente reto para alargar la autonomía real de los dispositivos. El mercado global de PMIC mueve más de 44.000 millones de dólares, según Fortune Business Insights.
Xiaomi ya contaba con sus chips Surge P1 y G1, y OPPO con el Supervooc. Otras marcas como Honor (E1) o Huawei (HISilicon en la era Kirin) también desarrollan PMIC propios. En 2018, Apple adquirió por 600 millones de dólares el equipo de diseño de estos chips que tenía en Dialog Semiconductor. El movimiento de Xiaomi y OPPO apunta en la misma dirección: controlar de forma integral un componente que, pese a su tamaño, condiciona la experiencia diaria del usuario.
