xAI se parece cada vez más a un REIT de centros de datos que a un laboratorio de IA de frontera

Fuentes: xAI is looking more like a datacentre REIT than a frontier lab

xAI ha cerrado en las últimas semanas acuerdos millonarios de capacidad de cómputo con Anthropic y Google, cediendo parte de su infraestructura Colossus en Memphis que originalmente estaba destinada a entrenar y servir Grok. A principios de mayo, xAI anunció una alianza con Anthropic por 300 MW —unos 220.000 GPUs, en su mayoría H100/H200— a un precio que escala hasta 1.250 millones de dólares mensuales. Una semana después, Google firmó un acuerdo similar por 920 millones de dólares al mes a cambio de 110.000 GPUs, probablemente GB200. Ambos contratos incluyen cláusulas de cancelación con 90 días de preaviso.

El contexto es clave: xAI se fusionó con SpaceX en febrero, de modo que los ingresos de estos arrendamientos alimentan directamente la valoración de cara a la próxima OPV de SpaceX, que se perfila como la mayor salida a bolsa en la historia de Norteamérica. Si los contratos se mantienen 18 meses, xAI recupera todo el capex desembolsado y aún le quedan cientos de megavatios de GPUs disponibles, incluidos H100 que seguirán siendo útiles ante la persistente escasez de cómputo.

No obstante, existen señales de alerta. La relación litigiosa de Elon Musk con OpenAI y la condición de Google como accionista significativo de SpaceX abren la puerta a cierta ingeniería financiera para inflar la valoración. Aun así, SpaceX y xAI han demostrado una capacidad de construcción de centros de datos muy superior a la de los hyperscalers: Colossus 1 se levantó en 122 días, frente a proyectos plurianuales de la competencia. El resultado es que xAI empieza a parecerse más a un REIT tecnológico con un laboratorio de IA adjunto que a la inversa.