Adolf Wölfli nació el 29 de febrero de 1864 cerca de Berna y murió el 6 de noviembre de 1930 en el manicomio de Waldau, donde permaneció treinta y cinco años tras ser condenado por agresiones sexuales a menores y diagnosticado de esquizofrenia paranoide. Trabajando en una celda de apenas siete metros cuadrados produjo 1.460 dibujos, 1.560 collages y unas 25.000 páginas con textos, música inventada, partituras propias con un pentagrama de seis líneas y encuadernaciones artesanales, además de pequeñas piezas llamadas "arte del pan" pensadas para vender a médicos y visitantes. Su fantasía autobiográfica 'Von der Wiege bis zum Graab' ('De la cuna a la tumba'), escrita entre 1908 y 1912, narra su ascenso desde el niño Doufi hasta San Adolfo II. El psiquiatra Walter Morgenthaler publicó en 1921 'Ein Geisteskranker als Künstler' ('Un enfermo mental como artista'), monografía que sacó la obra del anonimato y atrajo el interés tanto de la psiquiatría como de las vanguardias. Jean Dubuffet lo descubrió en 1945 y en 1948 cofundó con André Breton la Compagnie de l'Art Brut, etiqueta que agrupa a artistas sin formación académica; Breton incluyó la obra wölfliana entre las tres o cuatro más importantes del siglo XX. El espaldarazo definitivo llegó en 1972 con la Documenta 5 de Kassel, comisariada por Harald Szeemann. Buena parte de su legado sigue dispersa entre archivos y colecciones privadas; la fundación Adolf Wölfli mantiene un inventario abierto que se reescribe cada vez que reaparece una pieza en subasta o donación.
