WWF ha publicado un estudio que revela que más de 80.000 hectáreas de cultivo en seis acuíferos españoles se riegan con agua extraída con indicios claros de ilegalidad. La investigación, basada en datos oficiales de 2023 y 2024, identifica zonas críticas como el Alto Guadiana en Ciudad Real, Almonte-Marismas en Huelva, Los Arenales en Castilla y León, Baza en Granada, Campo de Cartagena en Murcia y una zona del sureste que abarca Albacete, Alicante y Almería. El patrón común es la transición a una agricultura industrializada de regadío superintensivo, lo que WWF califica de un delito ambiental extendido e impune.
El acuífero de la Mancha Occidental presenta la situación más grave, con más de 39.000 hectáreas que usan agua ilegalmente, lo que representa un 22% de la superficie regada y una sobreexplotación del 86% respecto al Plan Hidrológico del Guadiana. En Doñana, la extracción ilegal ha disminuido gracias a controles estrictos, aunque la Unesco advierte sobre el riesgo de que la zona entre en la Lista de Patrimonio Mundial en Peligro. Por el contrario, el Campo de Cartagena ha reducido drásticamente el riego ilegal gracias a la Ley del Mar Menor y a la instalación de filtros verdes. WWF exige a las confederaciones hidrográficas más recursos técnicos y jurídicos para combatir esta práctica.
