Samsung ha lanzado el Galaxy Watch9, una actualización modesta de su reloj inteligente que incorpora el procesador Qualcomm Snapdragon Wear Elite y una batería de 390 mAh en el modelo de 40 mm. La compañía destaca la expansión de sus métricas de bienestar, incluyendo la detección de apnea del sueño y una nueva función 'raise-to-talk' para el asistente de IA Gemini, una característica que la marca finalmente iguala a la competencia. Sin embargo, las pruebas de WIRED revelan que la vida útil de la batería es inferior a las estimaciones oficiales de 30 horas, con un promedio de 25 horas en uso diario. El dispositivo mantiene la estética híbrida de 'squircle' de su predecesor, que algunos usuarios consideran menos práctica que el diseño circular de Apple Watch o el cuadrado de Pixel Watch, debido a las ranuras que acumulan suciedad. Aunque el reloj ofrece una pantalla AMOLED de 3.000 nits y una resistencia al agua IP68, la carga completa requiere aproximadamente 100 minutos, mucho más lento que los 45 minutos del Pixel Watch 5. En conclusión, el Watch9 es la mejor opción para quienes ya están integrados en el ecosistema de Samsung o poseen un modelo anterior, pero no justifica una migración desde el Galaxy Watch8 por su falta de mejoras significativas en autonomía y la sensación de saturación de datos en sus funciones de salud.
