WIRED ha documentado el experimento de conectar 149 altavoces Bluetooth Kallsup de Ikea para crear una pared de sonido en su oficina de Londres. El proyecto, autorizado por la sede de Ikea en Älmhult, buscaba verificar la capacidad técnica de la marca para gestionar una cadena de reproducción masiva, superando la expectativa inicial de 150 unidades. El proceso de emparejamiento fue sencillo: cada altavoz se conecta individualmente a un dispositivo, como un iPhone 16 Pro, y se activa en modo multialtavoz mediante el botón de reproducción. En total, el proceso de enlazar los 149 altavoces funcionales tomó aproximadamente 30 minutos, con solo una unidad defectuosa debido a daños durante el transporte desde Suecia.
Cada Kallsup cuenta con un altavoz de 1.8 pulgadas y un amplificador de 3 vatios, lo que permite una salida combinada de 447 vatios en la pared. Aunque el volumen máximo resultó agotador y la fidelidad musical disminuyó, el sistema mantuvo la coherencia estructural sin colapsar. En volúmenes moderados, el sonido fue competente, especialmente en música acústica. El experimento demuestra la viabilidad técnica de la cadena de altavoces, aunque la calidad de audio sigue siendo inferior a la de sistemas de alta gama. Ikea permitió el uso de los dispositivos, destacando que nadie había intentado esta configuración antes, y el artículo concluye que, aunque el resultado es impresionante, la inversión de 1.490 dólares no es recomendable para la mayoría de los usuarios, quienes deberían optar por altavoces de mayor calidad para una experiencia auditiva superior.
