Microsoft ha desplegado la actualización de junio para Windows 11, identificada como KB5094126, que introduce un nuevo modo de baja latencia —Low Latency Profile (LLP)— orientado a mejorar la fluidez y la velocidad de respuesta del sistema operativo. La función se activa automáticamente en segundo plano en las versiones 24H2 y 25H2 y permite que la CPU alcance su frecuencia máxima durante unos segundos cuando el usuario interactúa con el escritorio, reduciendo los tiempos de apertura del menú de inicio, de inicio de sesión en aplicaciones o de acceso al centro de notificaciones. Tras cada acción, el sistema regresa a su perfil energético habitual para ahorrar batería y recursos.
La misma actualización incorpora una búsqueda más ágil, capaz de ofrecer resultados desde las primeras letras tecleadas, y la posibilidad de reproducir audio de forma simultánea en dos dispositivos de salida, como altavoces y auriculares. Sin embargo, BleepingComputer advierte de que KB5094126 está provocando fallos graves de instalación en miles de equipos debido a una corrupción del almacén de componentes, lo que bloquea futuras actualizaciones. Microsoft ya trabaja en una solución para corregir la incidencia.
