Windows 11 presenta un fallo de fuga de memoria vinculado a la aplicación Phone Link que puede elevar el consumo de RAM hasta picos de 30 GB, una cifra muy superior a los 16-32 GB habituales en equipos de consumo general. El origen del problema está en el servicio «Cross Device Service», componente esencial para enlazar el smartphone con el sistema operativo y responsable de funciones como la sincronización del portapapeles, las notificaciones, el control remoto o la continuidad entre dispositivos.
El defecto, detectado desde 2023, degrada de forma progresiva el rendimiento del PC: los equipos afectados pierden fluidez, las aplicaciones dejan de responder y algunas características pueden dejar de funcionar por la saturación de la memoria. Al cerrar el proceso, el consumo se normaliza.
Microsoft conoce la incidencia desde hace meses, pero no ha publicado una solución definitiva y se ha limitado a recomendaciones generales. Como medida temporal, el único remedio plenamente eficaz es dejar de usar Phone Link. Como alternativa parcial, se sugiere actualizar Windows 11 y el dispositivo, y desactivar la entrada «Dispositivos móviles» en las aplicaciones de inicio del Administrador de Tareas.
