WindBorne Systems, la startup que recopila datos meteorológicos con los globos de larga duración más longevos del mundo y los alimenta en un modelo de predicción propio, ha cerrado una ronda Serie B de 37 millones de dólares, según declaró a TechCrunch su consejero delegado, John Dean. La ronda ha sido codirigida por Khosla Ventures y Galvanize, con la participación de TransLink Capital, Lux Capital e inversores anteriores, y valora a la empresa en 250 millones de dólares tras la inyección.
Fundada en 2019, WindBorne comenzó recopilando un conjunto singular de datos meteorológicos con sensores de bajo coste y globos de alta resistencia. El desarrollo de modelos de predicción meteorológica mediante IA en los últimos cuatro años le permite ahora generar pronósticos propios, algo antes reservado a grandes agencias por el coste de los superordenadores. La compañía opera hoy 20 puntos de lanzamiento en todo el mundo y mantiene unos 600 globos en el aire de forma simultánea, capturando datos en zonas de difícil acceso, como el ojo de un tifón, y empieza a desplegar sensores aerotransportados que, tras caer al océano, siguen midiendo como boyas a la deriva.
Sus principales clientes son organismos públicos: el Servicio Meteorológico Nacional de EE. UU. compra sus datos, y la Fuerza Aérea y la Marina estadounidenses los financian mediante contratos de investigación, incluido un modelo de predicción ejecutable a bordo de buques con conectividad intermitente. El siguiente paso es crecer en el sector privado, especialmente entre fondos de inversión que usan datos meteorológicos para anticipar precios de materias primas. Dean afirma que añadir globos al pronóstico mejora la precisión y aporta más valor por punto de dato que los satélites. Saloni Multani, socia de Galvanize, sostiene que la IA reduce el coste de integrar pronósticos en la toma de decisiones empresariales, lo que puede ampliar el mercado privado.
