Willoughbyland fue una colonia inglesa efímera en el actual Surinam, fértil y a la vez peligrosa, cuyo territorio cambió de manos en 1667 tras ser intercambiado por Nueva York. El 26 de julio de 1666, una armada inglesa de warships y unos mil hombres, enviada desde Barbados para reconquistar la isla de San Cristóbal frente a los franceses, fue devastada por un huracán. Prácticamente toda la flota y sus tripulantes se perdieron frente a Guadalupe, y los restos llegaron hasta Martinica. Su comandante, Francis, Lord Willoughby, gobernador de las Islas Caribes, desapareció sin más rastro que un sofá identificado como suyo y fragmentos de un navío arrastrados a Montserrat. Willoughby era un presbiteriano de una familia adinerada de Lincolnshire, general parlamentario durante los primeros años de la guerra civil inglesa. En 1648, alarmado por los principios igualitarios que ganaban terreno en el ejército y en el Parlamento, desertó al bando realista y diseñó una salida: asegurarse una parte de la propiedad de las islas inglesas del Caribe. Tras la ejecución del rey Carlos I, convencido de que en Inglaterra no quedaba nada por hacer, zarpó hacia Barbados, que se había declarado realista. Su figura resume el destino de numerosos caballeros realistas que, tras la derrota monárquica, emigraron al Caribe en busca de fortuna, poder y aventuras. La colonia que lleva su nombre duró poco, pero dejó una huella que aún se rastrea en la historia temprana del comercio atlántico y de las potencias europeas en Surinam.
