Un artículo reciente en ouvre-boite.com analiza el declive de la web abierta, argumentando que la responsabilidad no recae únicamente en las grandes empresas tecnológicas, sino también en los usuarios que han priorizado la comodidad y la conveniencia sobre la independencia y la sostenibilidad. Si bien la inteligencia artificial está acelerando la centralización, el problema es más antiguo, derivado de una tendencia a migrar a plataformas privadas en busca de audiencias y funcionalidades simplificadas. Los usuarios, al adoptar estas plataformas, contribuyeron a su poder, integrando sus comunidades y datos en sistemas controlados por terceros. El artículo critica la aceptación de modelos “gratuitos” que inevitablemente conducen a la vigilancia y la manipulación. Para revitalizar la web abierta, se insta a los usuarios a asumir un papel más activo, pasando de ser meros consumidores a participantes que apoyen económicamente herramientas independientes, protocolos portátiles y sistemas que prioricen la libertad de movimiento sobre la conveniencia inmediata. Se enfatiza la necesidad de adoptar una visión a largo plazo, reconociendo que la independencia y la sostenibilidad requieren inversión y compromiso.
