El Centro Nacional de Ciberseguridad de los Países Bajos (NCSC) advirtió que una vulnerabilidad de gravedad alta en macOS, identificada como CVE-2026-65400, está siendo explotada de forma activa. El fallo reside en la gestión de estados de la función de pantalla compartida de Apple y permite a un atacante sin credenciales ejecutar código malicioso y obtener acceso de root en el equipo afectado, según Apple, que lanzó un parche la semana pasada para macOS Tahoe, Sequoia y Sonoma.
Los ataques observados por el NCSC se producen en sistemas con el puerto 5900 expuesto a Internet, que macOS abre automáticamente cuando se activa la pantalla compartida. En todos los casos detectados se instaló un minero de la criptomoneda Monero tras comprometer la cuenta root. La vulnerabilidad fue presentada en la conferencia de seguridad Black Hat.
Apple calificó la severidad del fallo con 7,1 sobre 10. Los expertos recomiendan mantener desactivada la pantalla compartida, habilitarla solo durante sesiones puntuales y aplicar la actualización de seguridad publicada la semana pasada. También sugieren usar VPN o túneles SSH en lugar de exponer el puerto 5900, aunque reconocen que estas alternativas pueden resultar complicadas para muchos usuarios. Por ahora no hay constancia de que se haya utilizado para instalar malware más dañino que mineros de criptomonedas, pero el riesgo de ataques más graves es real.
