El partido Vox ha presentado una querella ante la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de A Coruña contra Pedro Blanco, delegado del Gobierno en Galicia, y contra los responsables de la contramanifestación convocada por Galiza Nova. La acción judicial se dirige a imputar a las autoridades locales un presunto delito electoral, así como delitos contra los derechos cívicos y de prevaricación administrativa. Según la coordinadora nacional jurídica del partido, Marta Castro, la Delegación del Gobierno conocía la convocatoria de Vox y permitió la concentración de manifestantes contrarios a la formación, pese a las advertencias sobre posibles incidentes. La querella atribuye a Blanco y a otros funcionarios de la Delegación y la Subdelegación del Gobierno la responsabilidad de permitir la celebración de la contramanifestación en la plaza de María Pita, donde Vox celebró un acto previamente autorizado. Durante el incidente, se produjeron gritos, insultos, lanzamiento de balizas y objetos punzantes, lo que provocó heridos. La acción judicial recoge presuntos delitos de incitación al odio, desórdenes públicos, atentado contra agentes de la autoridad y lesiones, con la agravante de discriminación por motivos ideológicos. La querella se extiende también a los autores materiales, inductores o cooperadores de los actos de violencia que puedan ser identificados durante la investigación. Por su parte, la Delegación del Gobierno en Galicia ha eludido hacer declaraciones al respecto del anuncio de dicha querella.
