Volvo ha anunciado el regreso del XC40 híbrido enchufable (PHEV), una variante que la marca sueca dejó de vender hace unos tres años y que volverá a los concesionarios a principios del año que viene con un profundo rediseño. El SUV compacto, que convivirá con las versiones mild hybrid y la eléctrica EX40, incorpora un nuevo lenguaje de diseño exterior —con una reinterpretación de los faros LED «Martillo de Thor», parrilla, paragolpes, capó y portón trasero renovados—, llantas de corte diamante de 18, 19 y 20 pulgadas y un interior profundamente actualizado.
La principal novedad del habitáculo es la pantalla central, que crece hasta las 11,2 pulgadas y aumenta su resolución, junto con la última interfaz de usuario de Volvo. El asistente de voz pasa a ser Gemini, el modelo de inteligencia artificial de Google, capaz de planificar rutas, sugerir desvíos y gestionar mensajes. El coche suma además un cargador inalámbrico para el móvil mejorado y nuevas soluciones de almacenamiento.
En seguridad, el XC40 estrena una plataforma de sensores y software con radares delanteros, de esquina y traseros, una nueva cámara frontal, 12 sensores ultrasónicos y cámaras de aparcamiento. Esto habilita funciones como alertas de apertura de puertas para evitar colisiones con ciclistas, asistente de cambio de carril, mantenimiento de carril más suave en trayectos largos y una vista 3D/360 grados opcional para maniobras a baja velocidad. Volvo no ha detallado todavía la potencia, motorización, autonomía eléctrica ni capacidad de batería del nuevo PHEV, datos clave para competir en un segmento híbrido cada vez más agresivo. Akhil Krishnan, responsable interino de las series 30 y 40 de Volvo Cars, aseguró que se trata de «la mejor versión del XC40» hasta la fecha.
