Volver a Kagi: por qué este buscador privado sigue siendo la mejor opción

Fuentes: Back to Kagi

El autor de un blog personal explica por qué ha decidido renovar su suscripción a Kagi, el buscador de pago centrado en la privacidad que abandonó hace unos meses para probar alternativas. Tras más de dos años como usuario —empezó en 2021— y una etapa separada en la que alternó Google con DuckDuckGo, concluye que ningún otro motor de búsqueda alcanza la calidad y relevancia de los resultados de Kagi.

El texto recorre el periplo de su búsqueda: probó Google de nuevo y lo descarta porque prioriza resultados de IA, vídeos e imágenes frente al texto, que es lo que necesita en el 99% de sus consultas. También experimentó con DuckDuckGo, Brave Search y Qwant, y mantuvo durante un tiempo una instancia personalizada de SearxNG, de la que tuvo que retirar motores para evitar tiempos de espera largos. Aun así, sufrió rate limiting y resultados mediocres.

Echó en falta dos señas de identidad de Kagi: las funciones integradas de resumen y traducción, y su sistema de personalización visual mediante CSS, que no logró reproducir con userscripts en otros buscadores. El artículo describe el regreso como un alivio y refuerza la idea de que Kagi responde a sus necesidades reales: privacidad, resultados de calidad y una interfaz configurable, sin la injerencia constante de funciones de inteligencia artificial que no ha pedido. Funciona, en la práctica, como una reseña personal y una guía informal para quien valore esas mismas prioridades al elegir buscador.